Padres e hijos adolescentes: Soltar la mano al niño y acompañar al adolescente

Mamá y papá, prepárate para soltar la mano al niño y acompañar al adolescente. En algún momento de la vida familiar, ocurre un evento de manera casi inesperada, se trata de la transición de niño a adolescente de nuestros hijos.

Este evento ocurre sin que nos demos cuenta y generalmente lo razonamos hasta que estamos en una situación digamos complicada. Puede parecer exagerado decir que la situación se ha complicado, sin embargo, para los padres pueden ser momentos de angustia y desesperación.

El niño que caminaba de tu mano

Hace apenas unos años, caminaba a nuestro lado y se aferraba a nuestra mano para sentir seguridad. Su pequeña manita nos buscaba cuando por algún motivo nos separábamos, para luego seguir caminando por la banqueta.

Si lo piensas bien, en esos momentos esa personita estaba descubriendo el mundo y tú eras la guía que necesitaba.

El problema para los padres, ocurre cuando el niño se ha convertido en adolescente y ya no acompaña nuestros pasos. No ha soltado de la mano y comienza un camino nuevo donde no siempre podemos acompañarlo.

Acompañando al adolescente

Esto puede significar un shock para los padres de familia que vivían una vida perfecta y lo que sucede es que olvidamos que también fuimos adolescentes.

Lo más común es que los jóvenes comienzan a retraerse y no conviven tanto con los padres. Comienzan a pasar más tiempo solos y con amigos, por lo que los padres sienten un choque emocional.

Esta es una etapa difícil para ambos, porque el adolescente quiere descubrir el mundo y los padres pretenden protegerlo.

Esta etapa la llamaremos soltando de la mano al niño y acompañando al adolescente, lo que significa que a partir de este momento, ya no tomaremos de la mano a nuestros hijos, sino que los acompañaremos de lejos.

No significa que los abandonaremos a su suerte, simplemente el adolescente necesita explorara el mundo y necesita que le demos confianza. Por lo tanto, respetaremos su espacio, dejaremos que camine solo, comprenderemos su alejamiento y esperaremos pacientes a que se encuentre a sí mismo, para que luego regrese.

Esta etapa puede ser dolorosa para muchos padres y es posible que entremos en preocupación, sin embargo, es el proceso natural de la vida y debemos ser fuertes para apoyar a nuestros hijos cuando lo necesiten.

Relación padres y adolescentes
Padres e hijos adolescentes: Soltar la mano al niño y acompañar al adolescente

¿Qué debe hacer el padre o madre en esta etapa?

Darles confianza: necesitan sentir que confías en ellos y comenzar a soltarlos de a poco.

Respetar su espacio: entender qué pasarán tiempo a solas en el cuarto y su puerta estará cerrada.

Entender qué pasarán más tiempo con amigos: se alejarán y no van a querer salir con los padres, por el contrario, pasarán más tiempo con nuevas amistades.

Tolerar sus cambios de humor: en esta etapa ni ellos mismos se soporta. No entienden por qué se sienten así y lo que menos necesitan es un conflicto con los padres. Tendremos que ser tolerante sin dejar de ser estrictos.

Acepta los cambios en su personalidad: no señales o critiques, los cambios en su manera de vestir, peinar o hablar. Están en un proceso de descubrimiento y formando su personalidad. Esto es muy importante, porque si los padres los critican pueden provocar que surjan inseguridades en el futuro. Es difícil, pero hay que aceptar.

Mantén la comunicación: sigue comunicándote con ellos, no importa si parece que no te escuchan, ellos siempre escucharan tus consejos.

Predica con el ejemplo: los hijos son un espejo de los padres y de alguna manera intentarán replicar lo que vieron.

La buena noticia para padres e hijos adolescentes

No te preocupes demasiado por todos los cambios de la adolescencia. Una vez pasado el cambio, tus hijos volverán a ser los mismos de siempre. Por lo tanto, si los guiaste con buenos ejemplos, sentirás que regresan y aunque ya no caminen de la mano contigo, te seguirán demostrando su cariño y necesitaran que los guíes con amor.